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HISTORIA

Los orígenes del CB Canarias

Antonio Javier Fernández Delgado
12/dic/14 18:24 PM
eldia.es
Equipo de fútbol del Sporting Club Canarias (1938). A la derecha, vestido de negro, Jesús Martín Escobar/

Cierto aire de incredulidad recorría la ciudad de Aguere en la década de los treinta del pasado siglo. A los deportes que ya se practicaban en la isla se les uniría otro que llamaba poderosamente la atención entre los jóvenes isleños. En La Laguna, el impulso al baloncesto llegaría en el equipaje de un emigrante retornado de Cuba, Enrique Alonso Alonso. En 1935 se constituyeron dos equipos: el Batería, formado por militares de la Batería de Montaña, y el Hespérides, en el que militaba “el Cubano”. Poco después, éste contribuiría a la creación del Olimpic BBC (Basket Ball Club). Años más tarde, un pequeño grupo de aficionados al deporte mascullaría una idea que, de forma imperceptible, se convirtió en lo que hoy todos conocemos.

Escudo del Club Deportivo Canarias./

Todos apuntan hacia 1939, año en que finalizó la cruenta Guerra Civil, como el histórico momento del nacimiento del Club Baloncesto Canarias. No obstante, su puesta en escena tuvo lugar antes, con un partido de fútbol disputado en el vetusto campo del Hespérides lagunero, en la plaza de San Francisco, el sábado 23 de abril de 1938. El Sporting Club Canarias (como se denominaba en aquella época) venció por cuatro tantos a dos al Marino de La Laguna. Por aquel tiempo, el once del conjunto canarista estaba formado por: Delfino; Gutiérrez, Chito; Puerta, Almirante, Sánchez; Álvarez, Chero, Mateo, Vicente y Salvador; ocupando el puesto de entrenador Andrés, jugador del emblemático Real Hespérides.

Escudor del CB Canarias/Mario Pantín

La primera directiva del club estaba formada por Jesús Martín Escobar,  Manuel Gutiérrez, Alberto Delgado Martín, Mateo Arvelo González, y otros tantos que probablemente se perdieran para siempre en la memoria deportiva. Su principal promotor, Jesús Martín, oriundo de La Orotava, ejercía por aquellos años la profesión de linotipista en la Imprenta Vera, ubicada en la conocida calle Herradores. Miembro activo, primero de los antiguos Exploradores laguneros y después de la Falange, sufrió  en carne propia la desaparición de uno de sus hermanos, el militante comunista Juan José Martín.

Creemos entender, por tanto, que en 1939 lo que quizás tuvo lugar fue la creación de la sección de baloncesto.

El Canarias nació como un club modesto cuyo eje principal era el fútbol, si bien al poco tiempo adquiriría un marcado carácter multidisciplinar con la aparición de distintas secciones: baloncesto, lucha canaria, boxeo, ciclismo, atletismo, ajedrez y tenis de mesa. Aunque en la actualidad, como todos sabemos, sólo sobrevive el deporte de la canasta.

El equipo lagunero quería participar en competiciones oficiales. Por ello, el 12 de marzo de 1941, tuvo lugar la fundación oficial de la entidad, con sede en la calle de San Agustín, nº 6, así como la formación de la Comisión Organizadora del “Club Deportivo Canarias”, que pretendía la constitución legal del mismo. Dicha comisión estaba formada por: Domingo Marrero Cabrera (presidente), Mateo Arvelo González (secretario), Alberto Delgado Martín, Juan Ríos Tejera y Agustín Santana Pérez, un quinteto directivo dinámico y emprendedor que se encargó de las gestiones necesarias para la aprobación del reglamento de la sociedad por la Federación Tinerfeña de Clubs de Fútbol y la inscripción en la misma con el nº 83, el 28 de mayo de 1941. Con posterioridad, y tras salvar algunas trabas administrativas, completó la inscripción en el Registro de Asociaciones de la provincia de Santa Cruz de Tenerife el 23 de enero de 1943. Por fin quedaba legalmente constituida la sociedad lagunera.

 

Escudo del CD Canarias./Administrador

Un poco antes, el jueves 27 de agosto de 1942, en una reunión celebrada a las 21:20 horas en una accesoria de la Juventud de Acción Católica de La Laguna, se designaría la primera Junta Directiva oficial del CD Canarias, que quedaría configurada de la siguiente manera:

Presidente: Domingo Marrero Cabrera

Vicepresidente: Domingo Bello del Castillo

Secretario: Juan Ríos Tejera

Vicesecretario: Mateo Arvelo González

Tesorero: Alberto Delgado Martín

Vocal 1º: Gaspar Rodríguez Tristán

Vocal 2º: Francisco Ramos Pacheco

Vocal 3º: Pedro Agustín González Almenar

Vocal 4º: Francisco Gutiérrez Alonso

Vocal delegado de la Sección de Baloncesto: Agustín Santana Pérez

Vocal delegado de la Sección de Luchas Canarias: Domingo Cruz Álvarez

Vocal delegado de la Sección de Boxeo: D. José Afonso Hernández

Vocal delegado de la Sección de Ciclismo: Antonio Pérez Afonso

Vocal delegado de la Sección de Atletismo: Álvaro Acuña Dorta

Sin lugar a dudas, nos encontramos ante una estructura organizativa propia de una entidad de primer nivel pero cargada de esa dosis de modestia que siempre ha caracterizado al club lagunero. Además, su primer escudo era sencillo pero se conserva como parte del actual, eso sí, con un diseño más moderno y adaptado al baloncesto.

Tras su inscripción en la Federación Tinerfeña, el CD Canarias se estrenó en la competición oficial de fútbol. Años más tarde, en junio de 1945, se produjo un hecho curioso: la sección de fútbol emigró a la localidad tinerfeña de Tejina. La explicación viene dada por la precaria situación económica del club, que ponía en peligro su continuidad. El presidente no tuvo más remedio que aceptar la entusiasta propuesta de traslado de un grupo de jóvenes tejineros.

Allí alcanzó una gran popularidad al conseguir, en la siguiente temporada, el ascenso a la segunda categoría regional. Pero lo mejor estaría aún por llegar. Así, en la campaña 1953-54, como consecuencia de la reorganización del fútbol provincial debido al ascenso del CD Tenerife a la Segunda División Nacional, el cuadro tejinero jugó en la primera categoría regional en la que obtuvo un meritorio cuarto puesto. No obstante, el Canarias de Tejina lograría su mayor éxito deportivo en la siguiente temporada, al proclamarse subcampeón del Campeonato de Canarias y convertirse, de esta manera, en el cuarto equipo del archipiélago, por detrás de la UD Las Palmas, que militaba en la Primera División Nacional; el CD Tenerife, que lo hacía en la Segunda División Nacional y del UD Güímar, campeón del referido Campeonato Regional. Sin duda, todo un logro deportivo sin precedentes en la historia del fútbol local.

Escudo del Unión Tejina./

Pero la alegría duró muy poco. La inesperada negativa de los propietarios del terreno de juego para renovar el contrato de arrendamiento desencadenó una dolorosa agonía que terminó con la desaparición del Canarias de fútbol en 1956. Sólo recibió la apreciable ayuda del propietario Adolfo González Rivero, militante activo del movimiento segregacionista de Tejina. Adolfo era dueño de la tercera parte de un campo que había sido inaugurado en 1945 con el nombre del legendario futbolista tinerfeño Ángel Arocha, uno de los máximos artilleros de la historia del FC Barcelona. Ocho años después, en 1964, nacería el Unión Tejina que cubriría el vacío dejado por el Canarias. Eso sí, el nuevo club tejinero no se olvidaría del pasado. Así, rescató el antiguo equipaje (camisa azul y pantalón blanco) e incorporó a su escudo oficial el primer logotipo del CD Canarias.

La vida de la sección de lucha canaria fue más efímera que la del fútbol pero, quizás, más intensa y con mayor trascendencia, ya que el responsable de la misma, Domingo Cruz Álvarez, fue el promotor y principal artífice de la creación en 1943 de la primera Federación Canaria de Luchas, todo un hito en la historia del deporte vernáculo. Poco después, Domingo sería designado como su primer presidente. Sin embargo, en 1945, la sección fue absorbida por la Sociedad Acaymo y sus luchadores pasaron a formar parte de dicha entidad lagunera. La crisis económica del club en dicho año pasaría factura…

La sección que echó raíces en el club lagunero fue el baloncesto. En agosto de 1941 tuvo lugar la creación de la Federación Tinerfeña de Baloncesto (afecta a la Federación Nacional de este deporte), que por aquel tiempo tenía como primer presidente a Juan Perera Marrero y como secretaria a Dominga Delgado. Esta entidad fue la encargada de organizar el primer Campeonato Insular, en el que participarían seis equipos de tal calibre que sólo citarlos paraliza el corazón de los nostálgicos: Club Deportivo Tenerife, Club Deportivo Iberia, Club Deportivo Price, Club Campestre Gimnástico, Juventud Católica y Club Deportivo Canarias, los cuatro primeros de la capital santacrucera y los dos últimos de La Laguna.

El Campeonato arrancó el domingo 8 de marzo de 1942 a las diez y media, en la cancha de Miraflores, con triunfo del Campestre sobre el Juventud Católica por 23-22, un resultado apretado que demostraba la igualdad de ambos conjuntos. El resto de los equipos debutarían en la noche del sábado 14 de marzo. La calle de San Martín desbordaba alegría. La impaciencia de la gente para ocupar un sitio en la abarrotada cancha del Iberia delataba el interés que el deporte de la canasta había despertado en la isla. Los focos apuntaban hacia los protagonistas del primer duelo, un emocionante enfrentamiento entre el CD Iberia y el CD Tenerife, con canasta en el último segundo de Mariano, jugador del Tenerife, que forzaría la primera prórroga. Tras la segunda y definitiva acabaría imponiéndose el Tenerife por 27 a 31. A continuación, saltarían a la cancha los quintetos del CD Price y CD Canarias, un partido para un debut que dejó clara la superioridad del Price, que venció al conjunto lagunero por un cómodo 35 a 6. Pésimo comienzo que no marcaría el devenir de la historia.

Así comenzaba un Campeonato Insular que se llevaría para sus vitrinas el CD Tenerife, gesta que repetiría también en la temporada 1942-43 un club que ha borrado de la memoria colectiva sus éxitos en el deporte de la canasta.

En la temporada 43-44 participaron ochos equipos, los seis ya reseñados y dos de la capital santacrucera: el Unión y el Educación y Descanso, que al final del campeonato ocuparía la cabeza de la tabla. El primer partido liguero del Canarias se disputó en La Laguna. A las once de la mañana del 1 de noviembre saltaba a la cancha de Santo Domingo un poderoso CD Tenerife que conseguiría una victoria muy ajustada en un emocionante partido. Finalmente, el Canarias terminaría en la cuarta plaza (al igual que en la campaña anterior) con una plantilla basada en la experiencia y veteranía de Miguel y Marcos, la juventud de sus reservas Pérez y Canarito y la valiosa aportación de los palmeros Matas y Déniz.

En la 44-45, el SEU (Sindicato Español Universitario) de La Laguna, que ocupaba la plaza del Unión, se proclamaría campeón. El equipo universitario no pudo tener mejor estreno. Otro equipo lagunero, el Juventud Católica, conquistaría el subcampeonato. Sin embargo, el Canarias, con un equipo en formación, firmaría una de sus peores campañas.

El incombustible Juan Ríos Tejera dejaría temporalmente su cargo en el club para asumir la Secretaría de la Federación Tinerfeña de Baloncesto (1945-1948). Fueron unos años brillantes para este deporte. A él se debe la puesta en marcha del primer Campeonato Regional de Canarias (temporada 1946-47), competición en la que participaban los dos primeros equipos clasificados de Tenerife y Gran Canaria; la reorganización de la Delegación Insular de La Palma, en 1946 y un logro que nadie había conseguido antes, esto es, llevar la afición a las canchas. Sin embargo, no todo el mundo estaba contento y las críticas no tardaron en llegar. En 1948, Juan dimitiría y regresaría al Canarias.

El Campeonato Insular de la Primera Categoría del 45-46 lo ganó el Juventud Católica. Entre sus rivales destacaría la ausencia del SEU, el debut en la categoría del Falanges Juveniles y la participación por primera vez de un club de fuera del área Santa Cruz - La Laguna: el equipo norteño de la Unión Deportiva Orotava.

En ese último año, los jugadores del CD Canarias prepararían las maletas para disputar su primer partido fuera de Tenerife. El destino era cercano pero su primer desplazamiento fue todo un acontecimiento, una remesa de sensaciones difíciles de relatar. El viernes 16 de agosto de 1946 llegaron a Santa Cruz de La Palma, donde esperaban dos rivales de reconocida valía. Allí disputarían cuatro partidos, con sendas derrotas (28-19; 33-18; 39-25 y 32-18), frente al importante conjunto del Arsenal y un partido con una ajustada victoria frente al Mensajero (30-31).

Domingo Marrero Cabrera./eldia.es

Los equipos palmeros contaban en sus filas con elementos del fabuloso Canarias de Madrid, club homónimo del conjunto lagunero que demostró en la Península las virtudes del baloncesto isleño. No hay que confundir, por tanto, ambos clubs: el Canarias de La Laguna (que todos conocemos) y el Canarias de Madrid, un club formado inicialmente por estudiantes canarios, la mayoría de La Palma, que residían en Madrid y que participaban en las competiciones oficiales al más alto nivel. Este último llegaría a alcanzar nada menos que el Subcampeonato de España, en un inolvidable encuentro disputado el domingo 13 de julio de 1947 en la cancha del Helios de Zaragoza. Su rival no podía ser otro que el todopoderoso Barcelona, que venció al conjunto canario por 39-25. A pesar de la derrota, ese momento quedaría escrito con letras de oro en la historia del baloncesto canario.

Agustín Santana Pérez./eldia.es

En la temporada 1946-47 se producen dos sorpresas agradables. Por una parte, la creación de una sección de baloncesto de la mano del Atlante Natación Club, que competirá en la máxima categoría insular y, por otro lado, la celebración del primer Campeonato Regional de Canarias, con la participación de los campeones y subcampeones de las dos competiciones insulares: Falanges Juveniles (campeón) e Iberia (subcampeón) por Tenerife y el Instituto de Las Palmas y el San Pedro por Gran Canaria. El título regional caería en manos de las F. Juveniles.

La 47-48 fue la campaña del Juventud Laguna, que se convertiría en Campeón Insular de Tenerife y del Hernán Imperio, que estrenaba categoría y lograba el Subcampeonato Insular. Ambos lucharían en la Regional contra el Deportivo La Luz y el Canario de Las Palmas. En la competición insular el CD Canarias terminó en una meritoria cuarta posición y colocó a su jugador Lucas Santana Brito como segundo máximo anotador con 105 puntos, por detrás de Manuel Luis Ramos Izquierdo, del Juventud Laguna, con 115 puntos.

Alberto Delgado Martín/eldia.es

El primer gran éxito baloncestístico del Canarias se hizo esperar. En la temporada 1948-49 se proclamó Campeón Regional, después de una brillante campaña en la que sólo perdió un encuentro. Por aquellos años, entre los jugadores del club lagunero figuraban los hermanos Del Castillo, Roberto, Paquito, Morán y Lucas. El último partido, disputado el domingo 26 de junio, quedaría grabado en el recuerdo por algo más que la emoción. El público rebosaba impaciencia, estaba en juego nada menos que el campeonato. La cancha de Anchieta estaba llena, nadie se quería perder un partido que terminaría cargado de polémica. El resultado al descanso 13 a 13 parecía desvelar lo que sucedería al final. En el minuto 39, tras sendas agresiones entre dos jugadores, parte del público invadiría la cancha. Cuando todo volvió a la normalidad el árbitro se dispuso a reanudar el encuentro, pero el CD Iberia no hizo acto de presencia. A falta de un minuto, el colegiado daría por terminado el partido con victoria del CD Canarias por 23-17.

Mateo Arvelo González./eldia.es

Poco a poco, el club se había ido desprendiendo de sus distintas secciones deportivas, sólo una resistió: la de baloncesto. Con ésta permanecerá con incansable fuerza hasta nuestros días, salvando por el camino angustias, satisfacciones y distintas denominaciones y cambios societarios. No en vano, siempre podremos recurrir al combativo dicho del Canarias de Tejina: “El Canarias es como el huevo, cuanto más fuego más duro”.

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