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El día que todo cambió

Hoy se cumple un año de aquel fatídico, y a la vez esperanzador, 20 de diciembre de 2005 en el que todos se fueron. O casi todos. La derrota ante el Racing de Ferrol y un Heliodoro casi vacío, pero que gritó "Ascanio, dimisión", desembocaron en el anhelado momento.
JUAN JOSÉ RAMOS, S/C Tfe.
20/dic/06 18:30 PM
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Miércoles 20 de diciembre de 2005. 21:00 horas. Apenas 2.608 personas acuden a ver al Tenerife ante el Racing de Ferrol. La peor entrada, con diferencia, de las últimas temporadas. Antonio López, sancionado, ve el partido desde el palco. Su dimisión, tras el partido ante el Poli Ejido, había sido frenada por sus ayudantes, Fernando Díaz Llanos y Olaf Bonales. El equipo sale en tromba y marca pronto (Moral 3'), pero su desorden le pasa factura poco después con el empate de Baha (10').

La caótica alineación blanquiazul vaga por el campo, Belli es expulsado (55') y Granón certifica la "defunción" del Tenerife de López (83'). El Estadio, semivacío, estalla y pide la dimisión del consejo. "Ascanio vete ya" y "Directiva, dimisión" son los gritos de guerra en medio de un ambiente enrarecido pero triste.

Dimite López.- Hasta cinco jugadores entran tras el partido en la zona de los técnicos para convencer a Antonio López, pero éste no cambia de opinión. "Presento mi renuncia porque no se puede trabajar desde el primer momento en el filo de la navaja", asegura el técnico pasadas las 11 de la noche en una sala de prensa repleta. El entrenador, enfrentado a los medios y sintiéndose engañado por quién le trajo, abandona la nave blanquiazul con un balance desastroso: tres puntos de 18. Ni una sola victoria en seis partidos.

Despliegue mediático.- Los periodistas solicitan la presencia del presidente Víctor Pérez de Ascanio al jefe de prensa Salvador Bisshopp. Éste, sorprendido, traslada la petición y el mandatario acepta. Las emisoras de radio siguen en directo y comienzan a escucharse los primeros rumores. La Televisión Canaria habla de David Amaral como candidato para sustituir a López y los periódicos retrasan su cierre. La noticia es inminente.

El consejo también se va.- En la frontera con el 21 de diciembre, Pérez de Ascanio aparece secundado por todo su consejo. "La afición opina que debe haber un cambio y esta noche comparecemos para decir que, por cuestiones de tipo formal, en enero dimitiremos y nos iremos". Sólo quedaban tres supervivientes del consejo que inició su mandato: el presidente, Díaz Llanos y Mari Carmen Saavedra. En la foto también salió Olaf Bonales, pero el asesor deportivo dio marcha atrás. Se quedó para cobrar el resto de los 144.000 euros que le pagaban por un año (más el 5 por ciento de los traspasos).

Reacciones... y reuniones.- El momento era esperado por muchos, pero la incredulidad se apoderó de casi todos. Las reacciones se sucedían y las reuniones para planificar el futuro de la entidad también. Fuera de la Isla, el máximo accionista Miguel Concepción desconocía lo que se le venía encima. Otros (Roberto Sicilia, Juan Amador, Juan Carlos Hernández y Amid Achi) hablaban sobre las opciones de reflotar el club. La venta de los terrenos, con "error" incluido, era el problema. El futuro del Tenerife comenzó aquella madrugada.