Tenerife Norte

La Guancha acaba con los cortes de agua, pero la restricción sigue

El consistorio afirma que la incorporación de más agua a la red y la reparación de fugas garantiza que llegue a todos los hogares.
R.S., La Guancha
12/oct/18 6:29 AM
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El Ayuntamiento de La Guancha asegura que la reparación de varias averías en los últimos días y la incorporación de más agua a la red pública han permitido acabar con los reiterados cortes en el suministro que afectaban al municipio desde principios de septiembre. Una vez garantizada la llegada de agua a todos los hogares de la localidad -en algunos casos del núcleo de El Farrobo pasaron dos semanas sin suministro-, el consistorio centra ahora sus esfuerzos en tratar de levantar la restricción para consumo humano, que seguirá vigente hasta que Salud Pública determine que el agua cumple todos los parámetros.

Aunque la potestad para levantar las restricciones es de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de La Guancha confía en que la prohibición de consumo de agua de la red pública para toda la población concluya "pronto".

El alcalde guanchero, Antonio Hernández (PP), explicó ayer que se han seguido detectando nuevas fugas, en el casco y en Santo Domingo, "lo que ayuda a que los depósitos de cabecera vayan recuperando poco a poco sus niveles habituales".

El consistorio ha llevado muestras de agua a la Facultad de Química de la ULL "que han arrojado datos que no son malos respecto a los niveles de flúor", explicó el alcalde. Además, la empresa encargada del control de la calidad del agua también ha tomado muestras complementarias.

Los estudios continuarán en los próximos días, al igual que los controles nocturnos en busca de pérdidas de agua.

Hernández confía en que la próxima semana Salud Pública pueda pronunciarse sobre la situación del agua de abasto en La Guancha y sus niveles exactos de flúor.

El pasado martes, el Ayuntamiento de La Guancha decidió aportar a la red municipal más agua sin tratamiento para reducir el flúor, con el objetivo de aumentar los niveles de los depósitos y la presión para poder acabar con los cortes. Esta decisión obligó a restringir el consumo de agua del grifo a toda la población, unos 5.400 habitantes, que aún no la pueden usar para beber ni para preparar alimentos.