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El maestro Raúl Zamora Zamora, Hijo Adoptivo de Los Llanos

Nacido en Vallehermoso en 1930, destaca además su trayectoria altruista, apoyando a las personas más necesitadas desde Cáritas.
El Día, Los Llanos de Aridane
11/feb/19 6:24 AM
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El Día, Los Llanos de Aridane

El Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane ha hecho entrega del título de Hijo Predilecto al maestro Raúl Zamora Zamora, un reconocimiento con el que el municipio le rinde su particular homenaje por su dilatada trayectoria profesional, espíritu altruista, entrega y labor social, apoyando a las familias y personas más desfavorecidas desde Cáritas Diocesana.

También se tiene en cuenta su especial contribución a la vida pública municipal, donde ejerció como concejal, siendo alcalde José María Pérez Pulido.

Al acto, celebrado en el Salón de Plenos, asistieron su familia, numerosos compañeros de profesión y de Cáritas, antiguos alumnos, amigos y decenas de aridanenses que no quisieron perderse este reconocimiento.

Zamora nació en 1930 en Vallehermoso, en La Gomera, en el seno de una familia de agricultores. Siendo el tercero de cuatro hijos, mostró desde joven la vocación de maestro, siendo la profesión a la que dedicó su vida laboralmente. Para poder costearse los estudios, los compaginaba con el trabajo en un almacén de plátanos. Una vez acabó su formación, se presentó y aprobó las oposiciones en 1953, en la Escuela de Magisterio de La Laguna.

La alcaldesa, Noelia García Leal, enumeró algunas de las principales virtudes del profesor recabadas a partir de aportaciones de antiguos alumnos y compañeros, así como anécdotas personales y propias de quienes recibieron sus enseñanzas.

La regidora municipal comparó la figura de "este gran maestro con la de un misionero, que sin marcharse a tierras de misión ha realizado aquí una gran labor, callada e invisible, pero cuyos efectos se han traducido directamente a nuestro presente".

García se refirió a Zamora como "un hombre de fe, que aplicó en su vida el papel que la Iglesia reclamo para los laicos después de la Gaudium Et Spes del Vaticano Segundo, todo ello desde la humildad, la cercanía y la entrega a los demás, talante con el que además asumió sus responsabilidades públicas".