Santa Cruz de Tenerife

Mencey de los hoteles

El inicio de la reforma de los accesos en su entrada principal y la construcción de 355 plazas subterráneas de aparcamiento ponen de actualidad al establecimiento hotelero de la calle Doctor José Naveiras, el único de cinco estrellas de la ciudad. La idea es aunar tradición y modernidad en el servicio al cliente.
J. D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
23/oct/06 20:42 PM
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Ubicado en la céntrica calle Doctor José Navieras, junto a La Rambla y muy cerca del remozado parque García Sanabria, el hotel Mencey es un emblema para Santa Cruz, ya que es el único establecimiento de cinco estrellas con el que cuenta la ciudad. El anuncio del inicio de las obras para la reforma del acceso a su entrada principal y la construcción de un aparcamiento subterráneo, con capacidad para un total de 355 plazas pone de nuevo en candelero una instalación que intenta, desde el respeto a la tradición que le da su rica historia, subirse al carro de la modernidad en cuanto al servicio que ofrece al cliente.

El Mencey ha pasado por muchas vicisitudes en sus 57 años de historia. Algunas han sido especialmente duras, como el cierre de dos años, del 87 al 89, epílogo de una época de profunda crisis. Poco a poco, siempre desde la iniciativa y apoyo del Cabildo y sus dirigentes, al margen de colores políticos, ha vuelto a recuperar su puesto como referencia del sector en la capital y en la Isla de Tenerife, en general.

En la actualidad, el Sheraton Mencey pertenece a la prestigiosa cadena internacional Starwood Hotels & Resort, que cuenta con unos 75 hoteles en todo el mundo. Por sus paredes e instalaciones han pasado todas las personalidades que han debido pernoctar alguna vez en la Isla, desde el Rey Juan Carlos o el Príncipe Felipe a la mítica Celia Cruz, "reina de la salsa". Entre ambos polos, grandes de las artes (Miró, Alberti, Saramago...), o los más importantes representantes de la farándula y el deporte, nacional y de carácter planetario.

En el hotel trabajan unas 180 personas a las que comanda Mark Lannoy como responsable. Cuenta con 286 habitaciones, repartidas en 249 dobles, 15 individuales y 22 suites. El mobiliario de los dormitorios y el resto de las dependencias oscila entre los estilos canario, francés o Luis XVI. Otras prestaciones son sus dos piscinas, una de ellas infantil, la cancha de tenis, la sala de convenciones, con capacidad para 400 personas, o los preciosos jardines y patios de estilo autóctono. En sus bajos se ubica un casino de juegos, el único de la capital.

La historia.- El hotel fue construido, como tantas otras obras de infraestructura en la capital tinerfeña, a iniciativa del Capitán General Francisco García-Escámez e Iniesta, en la época del Mando Económico, en la época inmediatamente posterior a la Guerra Civil. La obra fue concluida y el hotel cedido al Cabildo, que continúa siendo el propietario, para su explotación el 8 de marzo de 1950, aunque la inauguración oficial tuvo lugar un mes después y en 1957 se acometió una primera remodelación. Los solares donde se levantó ocupaban unos 13.000 metros cuadrados y se empezó a construir en 1945 bajo la dirección del arquitecto Enrique Rumeu de Armas. Se discutió sobre el nombre y al final se adoptó el de Mencey, de clara reminiscencia aborigen, a sugerencia del Círculo de Bellas Artes y con la aquiescencia del lingüista Juan Álvarez Delgado

El futuro.- Una nota en internet advierte estos días de que "el Sheraton Mencey comienza este septiembre (el mes pasado) con un plan de renovaciones para poder ofrecer a sus clientes un mejor producto. El hotel permanecerá abierto en todo momento y sólo se verá afectada la zona del jardín y la piscina desde principios de septiembre hasta la primavera de 2007. Desde septiembre y durante todo el invierno 2006-2007 se clausurarán la piscina, la cancha de tenis y parte del jardín. "La razón son las obras para mejora los accesos a la entrada principal y la construcción de 355 aparcamientos subterráneos, así como un espacio para talasoterapia en el antiguo chalé de los Duques, contiguo al hotel. El hotel permutó unos terrenos con el ayuntamiento para que la Corporación pueda acometer la ampliación del Pasaje Marañuelas en Los Lavaderos. La superficie actual del hotel sufrirá un retranqueo en su parte trasera y ganará esos estacionamientos subterráneos, además de un espacio en la actual rotonda ubicada por encima para que puedan aparcar en la entrada grandes guaguas de turismo. De esas 355 plazas, 80 se las quedará el complejo, 137 se venderán a vecinos y el resto serán de carácter rotatorio. Se prevé que todo el cambio de imagen del hotel y su entorno, que incluye un spa, gimnasio y nuevas canchas de tenis, esté concluido a finales de 2008 tras iniciarse los primeros trabajos a comienzos de este año 2006. Su presupuesto total asciende a 15,5 millones de euros y la financiación corre a cargo de la empresa pública Gestur, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Santa Cruz. Una vez que finalice la construcción del aparcamiento, a finales de 2007, comenzarán las obras para ubicar encima el spa, el gimnasio y un bar-piscina. Los arquitectos encargados de la remodelación, Antonio Corona, Arsenio Pérez Amaral y Javier Trujillo, dotarán de mejores accesos a los clientes del hotel con una rampa de piedra, eliminando los vehículos de la puerta del recinto y colocando un gran cristal que permita ver una vegetación del interior que se incrementará considerablemente.

La opinión autorizada.- Emilio Atiénzar es teniente de alcalde y concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz con responsabilidad en las áreas de Turismo, Comercio y Desarrollo Local. Su opinión sobre el Mencey no deja lugar a dudas respecto a la importancia de la instalación: "Es el hotel emblemático de Santa Cruz, sin duda, y en su momento el referente de todos los hoteles de la Isla. Mantiene su caché y cuando hablamos en la Península con cualquier persona siempre busca alojarse en él o recuerda con cariño su estancia allí. Sigue siendo emblema de la capital, aunque ya no tanto de Tenerife, al haber cambiado algo el concepto de la hostelería con un sentido más lúdico en estos tiempos. Pero como instalación de ciudad sigue siendo referencia".

Y en esa dicotomía de solera y modernidad se sigue moviendo "el Mencey de los hoteles".