Santa Cruz de Tenerife

La recogida de ropa usada superó los 373.000 kilos en Santa Cruz

El Ayuntamiento de la capital ha aprobado el estudio de viabilidad que respaldará los pliegos del nuevo contrato de recogida, que incluye la instalación de otros 60 contenedores.
El Día, S/C de Tenerife
1/sep/18 0:36 AM
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Con cifras que no paran de crecer cada año, el Ayuntamiento de Santa Cruz, a través de la empresa Martínez Cano, concesionaria del servicio, recogió a lo largo del año 2017 un total de 373.721 kilos de ropa usada y calzado, la cifra más alta de los últimos cuatro años, con 30.000 más que el año 2016. El año 2015 arrojó la cifra más baja de la serie, con 326.405 kilogramos.

Los datos forman parte del estudio de viabilidad que ha aprobado el Consistorio de la capital, que soportarán el pliego de la nueva concesión, diferente a otras del ayuntamiento en tanto en cuanto es el adjudicatario el que asume los costes al ser la ropa usada un residuo con valor económico.

Según los datos del mismo estudio, en este caso correspondientes al año 2016, fue en el distrito Centro-Ifara en el que se recogió la mayor cantidad de ropa usada y calzado, un total de 78.243 kilos, a pesar de no ser el distrito con más población (46.832 personas). Tras este se situó Ofra-Costa Sur con 65.013 kilos de ropa usada; Salud-La Salle, 59.215; Suroeste, 48.790; y Anaga, 19.799.

El concejal de Servicios Públicos de la capital, Dámaso Arteaga, recuerda que en la actualidad hay en Santa Cruz 79 contenedores para este fin. El nuevo contrato, sin embargo, establece que esa cifra se amplíe a 140, de tal forma que la ratio se reduzca a uno por cada 1.468 habitantes.

El Plan Territorial Especial de Ordenación de Residuos de Tenerife (Peteor) establece que para lograr los objetivos de recogida selectiva y reciclaje previstos se considera que es preciso alcanzar una ratio de contenedores de uno por cada 2.000 habitantes, por lo que la capital estaría por encima de esa media.

Arteaga valora el incremento en la recogida de este tipo de residuos en la capital, "que salen de los contenedores genéricos y a los que se les puede dar una segunda vida útil". Con ello hace referencia a los distintos tipos de usos que se le dan a la ropa y al calzado recogidos: trapos, reciclaje e, incluso, reventa en mercados de segunda mano.

En este caso, y como quiera que el ayuntamiento no licita por una cantidad de dinero determinada, la concesionaria actual hacía unas aportaciones anuales a los servicios sociales municipales en función de los beneficios que obtiene. Según fijaba la concesión que acaba de expirar, la aportación era de 0,147 euros/kilogramos de material recogido. Este aspecto deberá quedar regulado también en el nuevo contrato.

El estudio recoge que el precio de la ropa usada sin cribar, esto es, directamente extraída del contenedor, es de 0,15-0,20 euros. Tras una ligera selección, el precio estimado es de 0,35 euros/kg.