Sociedad

Silimarina: una opción para tratar la enfermedad hepática

Las semillas de cardo mariano, ricas en esta sustancia, son un remedio natural que ayuda a tratar las disfunciones hepáticas
13/ago/18 19:31 PM
eldia.es

El hígado es el órgano de mayor tamaño que tenemos los seres humanos. Perteneciente al aparato digestivo, es uno de sus órganos más importantes y que desempeña un trabajo más relevante para nuestro organismo debido a la función que desempeña: su objetivo es metabolizar y almacenar energía y nutrientes que solo pueden ser utilizados cuando son procesados por él, durante el periodo de digestión. Además, también elimina toxinas. Así pues, el hígado es considerado uno de los órganos vitales más imprescindibles que tenemos.

Toda esta funcionalidad hace que la posibilidad de sufrir alguna enfermedad hepática comporte riesgos importantes para la salud del paciente. Hay varios y variables síntomas que pueden alertar de padecer una enfermedad que afecte directamente al hígado, pero suelen comportar hinchazón del abdomen y las piernas, tener moretones con facilidad, cambios en el color de las heces y la orina, y tener la piel y los ojos amarillentos. La enfermedad hepáticas más popular es la Hepatitis en todas sus variantes, pero existen otras menos conocidas que también afectan a gran parte de la población. Una de ellas es la enfermedad del hígado graso o esteatosis hepática.

¿Qué es la enfermedad del hígado graso y cómo combatirla de forma natural?

Esta enfermedad se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en el hígado. Existen 2 tipos: la Esteatosis Hepática Alcohólica, que aparece como consecuencia directa del exagerado consumo de alcohol, y la Enfermedad del Hígado Graso no alcohólica (NAFLD). Esta última no está relacionada con el alcohol y, aunque se desconocen sus causas concretas, se sugiere que las más comunes suelen ser la obesidad, la diabetes tipo 2, los altos niveles de grasa en sangre (colesterol y triglicéridos), presión alta o sufrir trastornos metabólicos, entre otras posibles causas. No obstante, también se han dado casos en personas sin sobrepeso pero cuyas dietas son muy altas en contenido de grasas y/o azúcares.

A modo aclarador, un hígado sano debe contener poca o nada de grasa, y para la mayoría de las personas tener una pequeña cantidad de grasa almacenada en este órgano no supone problemas mayores. Es aquí donde las causas antes citadas (obesidad, diabetes…) pueden hacer decantar la balanza hacia un lado u otro. Y es que todas estas irregularidades físicas pueden llevar a consecuencias nefastas para nuestra salud y la de nuestro hígado.

Aunque es importante consultar a un médico especialista para tratar las enfermedades hepáticas en general, y también esta en concreto, existen opciones naturales que pueden ayudar a combatir estas disfunciones del hígado. Una de las que goza de más popularidad es el tratamiento con cardo mariano, ya que resulta muy eficaz para tratar el hígado graso. El cardo mariano es una planta con propiedades medicinales originaria del Mediterráneo, pero su principal activo, la silimarina. Este complejo, de al menos 7 flavonolignanos y 1 flavonoide, contiene entre el 65% y el 80% de extracto. Pero para que sea una opción con resultados, a su consumo hay que añadirle otras condiciones, como hacer una buena dieta de adelgazamiento y adoptar unos patrones de vida saludables.

Las semillas del cardo mariano se han utilizado durante siglos como antídoto eficaz para repeler algunos venenos, y ha ido evolucionando hasta convertirse en un remedio excepcional para tratar las disfunciones hepáticas. Según han corroborado las investigaciones científicas modernas, la efectividad de la silimarina está garantizada tanto para tratar todo tipo de hepatitis, de origen tóxico o vírico, incluida la Hepatitis C. Y no solo eso, sino que este principio activo actúa como antioxidante y antiinflamatorio, pudiéndose usar para hacer frente a otras enfermedades, como la diabetes tipo 2.

La dieta mediterránea, asociada a complejos ricos en silimarina, es uno de los beneficios que pueden ayudar a personas que sufren de sobrepeso o que tienen acumulación de grasa en el hígado

Además, los estudios médicos más recientes, lejos de contradecir estas investigaciones, consideran que la viabilidad del uso del cardo mariano está totalmente probada, y que la silimarina es un activo de referencia a la hora de combatir enfermedades hepáticas de distinta índole. Los profesionales de este informe apoyan las nuevas terapias dirigidas a seguir investigando los beneficios y las propiedades de estos complementos naturales. También hacen hincapié en que la dieta mediterránea, asociada a un complejo antioxidante rico en silimarina, es de una gran utilidad a la hora de que pacientes con sobrepeso, metabolismo de glucosa y lípidos y acumulación de grasa hepática puedan mejorar.