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Ratifican los 15 años de cárcel al taxista que mató a un ruso en Arona

El TSJC confirmó la condena impuesta por la Audiencia Provincial al joven moldavo que acabó con la vida del marido y el padre de sus examantes.
El Día, S/C de Tenerife
1/sep/18 0:36 AM
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La Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ratificó la pena de 15 años y medio de cárcel al moldavo Eugenio B. como autor de un crimen con alevosía. La condena fue impuesta por la Audiencia Provincial, tras ser declarado culpable por un jurado popular de acabar con la vida de un ruso de 60 años que era el padre y marido de sus examantes.

El TSJC también reafirma que el condenado indemnice con 120.000 euros a la exesposa y a la hija del fallecido, con las que mantuvo una relación sentimental de forma sucesiva. A Eugenio B., no obstante, le queda aún la posibilidad de recurrir ante el Tribunal Supremo (TS).

En abril, el jurado popular consideró probado que a finales de 2014, el joven, que entonces tenía 20 años, asesinó al ciudadano A.T.. El taxista moldavo esperó a que el anciano saliera de un supermercado cercano a su casa y cuando se encontró con él inició una discusión que luego se convirtió en una pelea a base de golpes que dejaron a la víctima inconsciente. Acto seguido cogió el cuerpo en peso y lo subió a la parte trasera de su vehículo en el que lo llevó a un lugar apartado, donde lo asfixió con una sola mano. Días después el cadáver aparecería semienterrado en Águilas del Teide mientras que el autor confeso no se entregaría hasta que pasó casi un mes y medio de los hechos.

La examante del condenado está incursa en otra causa por un supuesto delito de encubrimiento, al sospecharse que conocía la autoría del crimen y no lo puso en conocimiento de la Policía.

Casi sin defensa

El Tribunal del Jurado consideró probado que el origen del crimen se sitúa en la incapacidad del joven de aceptar las rupturas sentimentales, primero con la hija del fallecido y luego con la exesposa y la decisión de esta última de volver con la víctima. El Tribunal Popular ratificó la agravante de alevosía porque el hombre de 60 años no tuvo prácticamente capacidad de defensa, tal y como confirmaron los médicos forenses en el juicio.