Tenerife Sur

Chinguaro, siglo XXI

La primera piedra de la reconstrucción del lugar al que los aborígenes trasladaron la imagen de la Virgen que se les apareció en Chimisay fue puesta ayer, comenzando así la primera fase del proyecto.
EL DÍA, Güímar
27/sep/04 20:12 PM
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Lo dijo la alcaldesa de Güímar, Vicenta Díaz, y lo ratificaron los presentes: ayer fue un día histórico para el municipio y la Isla porque se produjo la colocación de la primera piedra de la obra de restauración de Chinguaro, el lugar en el que se mezclaron las culturas guanche y europea. Se trata de un proyecto que se realizará en cinco fases con un coste cercano a los 16.800.000 euros, si bien en la iniciada ayer sólo se invertirán 1.282.000 euros.

Chinguaro está llamado a convertirse en un punto relevante de peregrinaje. Para ello, Cabildo Insular (80%), Obispado y Ayuntamiento de Güímar (20%) resolvieron en 2001 un concurso de ideas mediante el que ahora se acomete el proyecto Tajea, cuyos autores son José Lucas Delgado Gorrín, Carlos Bermejo Díaz Calvo y Francisco Javier Carrancho Montero. Se trata de salvar la arqueología del lugar, recuperar su significación religiosa e histórica y resolver el problema paisajístico que plantea esta zona.

Así lo expusieron las autoridades políticas y religiosas intervinientes, quienes aludieron a las dificultades habidas en la gestación y puesta en marcha de esta iniciativa. El obispo, Felipe Fernández, bendijo la primera piedra antes de que fuera colocada para comenzar "un hermoso e importante proyecto", el primero que se planteó desde que fue nombrado obispo de Santa Cruz de Tenerife y mientras leía el libro de su homólogo emérito: Damián Iguacen.

Chinguaro fue la morada de los menceyes de Güímar y el lugar al que los aborígenes trasladaron la imagen de la Virgen que se les apareció en la playa de Chimisay, hoy El Socorro. De ahí su relevancia.

Los primeros trabajos

La primera fase, que afecta a una superficie de 15.000 metros cuadrados, consiste en la construcción de una ermita en el lugar donde se encuentran las ruinas de la que fue desmantelada en 1986. Dicho templo contará con "una cubierta que avanza desde el risco y funciona como un resguardo para el celebrante y un limitado número de fieles. Para conferir una mayor capacidad al recinto, se practicará una cavidad en la roca que puede funcionar como capilla y donde se venerará el antiguo cuadro que representa a la Virgen en la Cueva de Chinguaro, también venerada por los guanches".

En cuanto al entorno, el grupo de arquitectos explicó que la segunda parte de esta primera fase consistirá en la creación de los accesos a la ermita en forma de rampas suaves, quedando en tercer término la recuperación del barranco mediante la rehabilitación de los bancales, la eliminación de los elementos superfluos y que deterioran la zona, así como la creación de un eres simbólico.

"Muchos han sido los años que este pueblo ha esperado para empezar a ver hecho realidad uno de los proyectos más interesantes de cuantos están previstos para nuestro municipio. La colocación de la primera piedra del proyecto de rehabilitación de Chinguaro tiene una relevancia tal que va más allá del hecho en sí porque con ello Güímar empieza a contar con una herramienta más que contribuirá a su desarrollo". Son palabras de la alcaldesa, Vicenta Díaz, que resumen la importancia que la obra tiene para los güimareros porque, ademas de que "deberá contribuir a rescatar el valor de todos los aspectos que confluyen en Chinguaro, que son el arqueológico, el religioso, el cultural, el histórico, el etnográfico y el paisajístico", en el proceso de recuperación del papel que ha jugado Güímar en la Isla y la comarca "Chinguaro será una pieza esencial que permitirá incrementar los recursos que revitalizarán el desarrollo social y económico de este municipio".

Coincidiendo con Vicenta Díaz, Ricardo Melchior, presidente del Cabildo, abogó por la continuidad de los trabajos que comienzan como una pieza fundamental en la ruta mariana que formarán Chimisay (El Socorro), Chinguaro, Cueva de San Blas y Basílica de Candelaria.

En esa línea también se pronunció el obispo, Felipe Fernández, quien en todo momento mostró su "gratitud a Dios, la Virgen y las instituciones" porque han hecho posible el comienzo de la realización de este proyecto que rehabilitará "el primer lugar en el que se veneró a la Virgen de Candelaria".

Medio centenar de vecinos presenció ayer el inicio de una obra que deberá estar terminada en 13 meses, como recordó Vicenta Díaz al tiempo de explicar que "con el proceso que las administraciones iniciaron en 1999 se persigue concluir el periodo de destrucción que afectó a la zona durante casi todo el siglo XX pero, fundamentalmente, se trata de recuperar el aspecto tradicional que nunca debió perder. Esta obra nueva ha de consolidar al lugar como lo que nunca ha dejado de ser en la memoria colectiva de los güimareros: el verdadero santuario de la Patrona General de Canarias".