Vivir

Aires nuevos


17/sep/03 20:03 PM
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DESDE LA ENTRADA en vigor de la última Constitución española de 1978, nuestras vidas han cambiado, si no de una forma radical, sí han dado un giro de ciento ochenta grados, como mínimo, en todos los aspectos. En la mayoría de los casos para bien. En otros habrá que discutirlo.

De estos cambios que se han producido en los estamentos del Estado quisiera referirme a nuestras Fuerzas Armadas (FAS), en el "ámbito de calle".

Esta transformación empezó, para mí, al pasar los soldados de reemplazo a ser profesionales (METP). Este cambio ha supuesto una verdadera revolución en las FAS a todos los niveles. Incluso en el familiar. Pues hay familias que todavía creen que sus hijos/as aún son soldados de reemplazo y no entienden que son verdaderos profesionales en el más amplio sentido de la palabra y están sujetos a las mismas vicisitudes que cualquier oficial o suboficial y, por tanto, a los mismos derechos y obligaciones. Iguales. Diferenciándose, obviamente, en las remuneraciones, que pienso que todo el mundo entenderá debido a la preparación y estudios realizados para alcanzar una determinada categoría, como ocurre en cualquier profesión y que dichos profesionales podrán alcanzar con estudios y dedicación a la profesión. "Camarón que se duerme se lo lleva la corriente".

A las FAS también han llegado esos "aires nuevos", no sólo por lo anteriormente expuesto, sino por otras muchas causas. Una de ellas es el cambio en la Justicia Militar que prácticamente, excepto de determinados delitos o faltas típicamente militares, son juzgados por la jurisdicción civil y otras muchas reformas que benefician a todos los componentes de las FAS y así se tiene una Justicia más acorde con los nuevos tiempos y los derechos humanos.

Un dato importante es que ha desaparecido, hace bastantes años, la "pena de muerte" aun en caso de guerra. Es un simple ejemplo muy llamativo que se contempló durante algunos años después de la Constitución de 1978, la cual aún continúa en vigor plenamente a pesar de ciertas ideas de algunos políticos. Esto no quiere decir que cuando sea absolutamente imprescindible, sufra modificaciones. Pero hay que pasar por todos los trámites legales.

Hay quien cree que las FAS pueden recoger esos "aires nuevos" de forma indiscriminada y no es así. Hay que cumplir unas normas específicas como son las Reales Ordenanzas (RROO) de FAS (Ley 85/1978) que fueron aprobadas por las Cortes y sancionadas por SM el Rey y, sobre todo, respetar la Constitución. Las RROO constituyen "la regla moral de la Institución Militar y el marco que define las obligaciones y derechos de sus miembros".

Las FAS deben contemplar lo material y lo moral y, conjugando ambos conceptos, podrá cumplir perfectamente su misión. Cuando predomine una sobre otra habrá un desequilibrio.

Creo que todo español se debe sentir orgulloso de tener unas FAS preparadas no sólo para ir a la guerra, que también, sino para otras muchas funciones que pueden ir en beneficio del ciudadano.

Si queremos mantener un prestigio internacional y colaborar con las naciones de todo el mundo, debe ser así. Hoy día, viendo el panorama internacional, se debe estar preparado para defender y apoyar a otras naciones más débiles que la nuestra, estar en las organizaciones internacionales y no quedarnos atrás en el desarrollo y modernidad de nuestro país. Y por este desarrollo y modernidad pasa también nuestras Fuerzas Armadas. Aunque algunos piensen lo contrario ?están en su derecho? unas FAS ampliamente preparadas es también signo de libertad e independencia. Siempre dentro del marco de la Constitución.